PAISAJE

Amanece la luz y a su caricia
van surgiendo las formas del paisaje.
Naturaleza se viste con el traje
multicolor del día que se inicia.

Llega al cenit el Sol, huye el celaje
y la materia en luces se delicia,
reverbera en el prisma, hace propicia
hora para brindar a Dios en el homenaje.

Con el crepúsculo surgen los contrastes,
se agudizan perfiles y colores.
El misterio anida en el paisaje.

Es el ejemplo universal, constante.
Lo vital se transcurre sin errores
de la luz a la sombra. Ese es el viaje.


                Alfredo IBARBORDE